El concurso de acreedores es el procedimiento judicial regulado por el Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC) que permite a una empresa o autónomo en situación de insolvencia organizar sus finanzas bajo supervisión judicial para pagar sus deudas o liquidar su patrimonio de forma ordenada.
El concurso de acreedores no es necesariamente el fin de la actividad de una empresa, sino un mecanismo de protección legal que suspende ejecuciones de embargo y permite la continuidad del negocio mediante convenios de quita y espera o, en última instancia, una salida menos negativa mediante el procedimiento especial para microempresas.
¿Cuándo es obligatorio el concurso de acreedores?
La ley establece un plazo de dos meses desde que conoces (o deberías haber conocido) tu situación de insolvencia para solicitar el concurso.
La insolvencia se define técnicamente por la incapacidad de cumplir regularmente con tus obligaciones exigibles. Para saber si estás en riesgo, puedes aplicar el ratio de solvencia:
Ratio de Solvencia = Activo / Pasivo
El «activo» es lo que tu empresa tiene, mientras que el «pasivo» es lo que tu empresa debe. Lo recomendable es que el resultado de este cálculo ronde el 1,5. Si es superior a 1,5 se suele considerar que tienes activos desaprovechados, mientras que si es inferior a 1,5 se considera una situación problemática.
A lo que debes prestar mucha atención es si el resultado es igual o inferior a 1,0, ya que te encontrarías en insolvencia técnica. Ignorar este plazo de dos meses puede provocar que el concurso sea declarado Culpable, lo que significa que tú, como administrador, podrías tener que responder con tu patrimonio personal por las deudas que la empresa no pueda pagar.

Tipos de concurso de acreedores
| Tipo de Procedimiento | Perfil de Empresa | Duración Estimada | Características Clave |
|---|---|---|---|
| Procedimiento Especial | Microempresas (<10 empleados) | 3 a 6 meses | Digitalizado, sin administrador concursal (salvo petición). |
| Concurso Voluntario | Pymes en insolvencia actual | 6 a 18 meses | Presentado por el deudor; mantiene facultades de gestión. |
| Concurso Necesario | Pymes con impagos graves | 12 a 24 meses | Solicitado por un acreedor; el dueño pierde el control. |
| Concurso Express | Empresas sin activos | 1 a 2 meses | Archivo rápido por falta de masa activa (sin fase común). |
| Segunda Oportunidad | Autónomos (Personas físicas) | 4 a 10 meses | Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI). |
¿Cómo es el concurso de acreedores para microempresas?
El concurso de acreedores para microempresas está diseñado para empresas que facturan menos de 700.000 € anuales o tienen deudas inferiores a 350.000 €.
- Autogestión: Se realiza a través de formularios normalizados en una plataforma digital del Ministerio de Justicia.
- Reducción de Costes: No es obligatoria la figura del administrador concursal, lo que ahorra miles de euros en honorarios, aunque es muy recomendable contar con un abogado especializado para evitar errores en la carga de datos.
- Continuidad vs. Liquidación: Puedes optar por un Plan de Continuación (renegociar deudas) o una Liquidación Organizada a través de un portal de ventas público.
Fases del concurso de acreedores
Si tu pyme supera los límites de la microempresa, entrarás en un concurso ordinario, que se divide en varias fases críticas:
Fase Común: El recuento de daños
El juez nombra a un Administrador Concursal. Su función es realizar dos inventarios:
- Masa Activa: Todo lo que la empresa posee (locales, maquinaria, stock, facturas pendientes de cobro).
- Masa Pasiva: Todas las deudas, clasificadas por orden de prioridad (Créditos contra la masa, Privilegiados, Ordinarios y Subordinados).
Fase de Convenio: El pacto de supervivencia
Es el corazón del concurso. Aquí presentas una propuesta a tus acreedores. En 2026, lo habitual son las quitas (reducción de la deuda de entre el 20% y el 50%) y las esperas (aplazamientos de pago de hasta 10 años). Si el 50% de los acreedores ordinarios acepta, el concurso termina y la empresa sigue funcionando.
Fase de Liquidación: El cierre ordenado
Si no hay acuerdo o el convenio se incumple, se procede a vender los activos para pagar lo que se pueda. La ventaja aquí es que el cierre es limpio y legal, evitando que los acreedores te persigan de por vida a nivel personal.
El concurso de acreedores express
Muchos pequeños empresarios aguantan tanto que, cuando deciden ir a concurso, la caja está a cero y no hay ni muebles que vender. Para estos casos existe el concurso express.
Si el juez comprueba que la masa activa es insuficiente incluso para pagar los gastos del juicio, puede dictar en el mismo auto la apertura y el cierre del concurso. Es la forma más rápida y económica de extinguir una sociedad limitada que ya no tiene viabilidad, evitando que los acreedores puedan derivar la responsabilidad hacia los administradores por no haber disuelto la empresa a tiempo.

La Ley de la Segunda Oportunidad para Autónomos
Si eres autónomo (persona física), tu responsabilidad es ilimitada: respondes con tu casa y tu coche por las deudas del negocio. Sin embargo, en 2026 la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI) permite que, tras liquidar tus bienes no necesarios para tu actividad profesional (o siguiendo un plan de pagos), un juez perdone legalmente el resto de tus deudas.
Puedes perdonar hasta 10.000 € de deuda con Hacienda y otros 10.000 € con la Seguridad Social. El resto de las deudas privadas (bancos, proveedores) pueden llegar a cancelarse al 100%.
¿Qué es un concurso culpable y cuándo se produce?
El mayor miedo de un empresario en concurso es la calificación de Culpable. El concurso se califica así si el juez considera que el empresario ha agravado la insolvencia con dolo o culpa grave.
Acciones que garantizan un concurso culpable:
- Contabilidad creativa: Tener una contabilidad doble o ocultar datos.
- Alzamiento de bienes: Sacar dinero o bienes de la empresa justo antes del concurso para «salvaguardarlos».
- Incumplimiento de plazos: No presentar el concurso en los dos meses tras la insolvencia.
Si el concurso es culpable, el juez puede condenarte a la cobertura del déficit, lo que significa que deberás pagar las deudas de la empresa con tu dinero personal, además de quedar inhabilitado para administrar empresas durante varios años.
¿Cuánto cuesta un concurso de acreedores?
Aunque el procedimiento especial para microempresas ha bajado los precios, entrar en concurso sigue teniendo costes que debes presupuestar:
- Abogado y Procurador: Obligatorios en casi todos los casos. Los honorarios varían según la deuda, pero para una pyme media pueden oscilar entre los 3.000 € y 8.000 €.
- Administrador Concursal: Sus honorarios están fijados por ley en función del activo y pasivo. En pymes pequeñas, suele rondar el 1% o 2% del valor de la masa.
- Tasas y publicaciones: En 2026, la mayoría de las publicaciones en el BOE y el Registro Público Concursal son gratuitas para agilizar procesos.
Preguntas Frecuentes
Sí. En el concurso voluntario, tú sigues al mando de la empresa, aunque el administrador concursal deberá autorizar los pagos y operaciones extraordinarias. El objetivo de la ley es que el negocio no se detenga.
El concurso es una causa objetiva para el despido. Si no hay dinero, el FOGASA (Fondo de Garantía Salarial) se hará cargo de las indemnizaciones y salarios pendientes con los límites legales establecidos.
Sí, pero son «acreedores privilegiados». Es muy difícil que acepten quitas (reducciones) de deuda, aunque en 2026 los planes de pago para deuda pública se han flexibilizado para permitir la viabilidad de las pymes.
Sí, gracias a la Ley de la Segunda Oportunidad, puedes excluir tu vivienda habitual del embargo si presentas un plan de pagos viable para el resto de tus deudas y el valor de la hipoteca es cercano al valor de mercado de la casa.
Una vez terminado el concurso y dictada la sentencia de cumplimiento o exoneración, tienes derecho a solicitar la cancelación de tus datos en registros como el ASNEF de forma inmediata.