El ratio de endeudamiento es el porcentaje de tus ingresos netos mensuales que destinas al pago de deudas. El Banco de España y los analistas financieros recomendamos que este ratio se mantenga de forma prioritaria entre el 30% y el 35% de los ingresos netos familiares. Superar este umbral sitúa tus finanzas en una zona de riesgo de sobreendeudamiento y supone la principal causa de denegación de préstamos e hipotecas por parte de las entidades bancarias.
Calcular y monitorizar tu ratio de endeudamiento es una de las prácticas más sencillas e importantes cuando hablamos de finanzas personales. No solo te permite conocer tu capacidad real de pago antes de asumir una nueva obligación, sino que también determina la imagen de solvencia que proyectas ante los departamentos de riesgo de los bancos a la hora de solicitar financiación.
1. ¿Cómo se calcula el ratio de endeudamiento de forma sencilla?
Para obtener tu ratio de endeudamiento no necesitas resolver ecuaciones matemáticas complejas ni ninguna herramienta sofisticada. La operación se basa en averiguar la relación mensual entre lo que pagas en deudas y tus ingresos netos.
Puedes hacerlo en tres sencillos pasos:
- Suma de cuotas mensuales de deuda: Averigua los importes fijos que abonas cada mes por préstamos y créditos de cualquier tipo.
- Suma de ingresos netos mensuales: Calcula el total de ingresos recurrentes de la unidad familiar, ya sean nóminas, ingresos netos como autónomo, pensiones o rentas por alquileres.
- Realiza la división y averigua el porcentaje: Divide el total de deudas mensuales entre el total de ingresos netos, después multiplica la cifra resultante por cien para obtener el porcentaje final.
Ejemplo práctico en cifras reales
Supongamos que percibes una nómina limpia de 2.000 euros netos al mes y en tu presupuesto mensual cuentas con las siguientes deudas:
- Cuota de la hipoteca: 250 euros/mes.
- Pago de las cuotas de un préstamo rápido: 100 euros/mes.
- Total de deudas mensuales: 350 euros.
Para conocer tu ratio de endeudamiento actual, dividirías los 350 euros de deudas entre los 2.000 euros de ingresos netos. El resultado es 0,175, lo que equivale a un ratio de endeudamiento del 17,5%.
En este escenario, te encontrarías en una situación financiera óptima, disponiendo de un amplio margen de maniobra para ahorrar, invertir o asumir la cuota de un préstamo personal.

2. ¿Qué gastos se incluyen al calcular el ratio de endeudamiento?
Existe una confusión habitual sobre qué pagos deben computar dentro de la suma de deudas. Para que el cálculo refleje las mismas deudas que analizan los bancos, es indispensable diferenciar entre deudas financieras y lo que se conoce como gastos de subsistencia.
Gastos que sí computan como deuda:
- Cuota de la hipoteca o del alquiler: Es el compromiso financiero de mayor peso en la economía doméstica.
- Préstamos personales y al consumo: Financiamiento de vehículos, reformas, viajes o estudios.
- Compras aplazadas y tarjetas revolving: Tarjetas revolventes, pagos fraccionados en comercios, líneas de crédito abiertas y cuotas mensuales de tarjetas.
- Pensiones compensatorias o de alimentos: Obligaciones de pago fijadas por sentencia judicial tras un divorcio o separación.
- Garantías o avales ejecutados: Si figuras como avalista de un tercero que ha dejado de pagar, la deuda se imputará en tu expediente.
Gastos que no computan como deuda (gastos de subsistencia):
- Cesta de la compra y alimentación.
- Suministros del hogar: Facturas de luz, agua, gas, internet y telefonía.
- Seguros obligatorios u opcionales: Seguro de coche, hogar, vida o salud.
- Suscripciones de ocio: Plataformas de televisión, gimnasios o clubes.
- Gastos variables de transporte: Gasolina, abono de transporte público o peajes.
3. Por qué es tan importante el ratio de endeudamiento a la hora de solicitar financiación
Cuando acudes a una entidad financiera en España para solicitar una hipoteca o un préstamo, el departamento de análisis de riesgos evalúa tu expediente mediante un proceso muy concreto. El ratio de endeudamiento es el filtro más importante de esta evaluación.
La regla del 35% y la capacidad de pago
Las entidades financieras en España no conceden hipotecas cuya cuota mensual, sumada a las deudas vigentes del solicitante, supere el 35% de sus ingresos netos.
Si cobras 2.500 euros netos al mes, el conjunto de todas tus deudas mensuales (incluida la nueva cuota de la hipoteca) no debería rebasar los 875 euros. Si ya pagas 300 euros por el préstamo de un coche, el banco solo te autorizará una cuota de hipoteca máxima de 575 euros, independientemente de lo cara que sea la vivienda que deseas comprar.
La consulta obligatoria a la CIRBE
Para verificar que los datos declarados son reales, los bancos consultan el informe de la CIRBE (Central de Información de Riesgos del Banco de España). En esta base de datos pública figuran todos los préstamos, créditos, avales e hipotecas que mantienes con cualquier entidad financiera en España siempre que la deuda acumulada supere los 1.000 euros. Intentar ocultar un préstamo personal vigente a la hora de pedir una hipoteca no te servirá de nada, ya que aparecerá reflejado en el portal web de la CIRBE.
Veamos las implicaciones financieras que afronta un hogar en España según el tramo en el que se ubique su ratio de endeudamiento:
| Ratio de Endeudamiento | Margen para Gastos y Ahorro | Percepción Bancaria de Riesgo | Viabilidad de Nueva Hipoteca / Préstamo |
|---|---|---|---|
| 0% a 20% | Muy Alto (80% a 100% libre) | Riesgo Mínimo | Excelente: Acceso a las mejores condiciones y tipos del mercado |
| 21% a 35% | Moderado (65% a 79% libre) | Riesgo Aceptable | Viable: Operaciones aprobadas sin exigencias de garantías extra |
| 36% a 45% | Reducido (55% a 64% libre) | Riesgo Alto | Dificultad Alta: Requiere avalistas, segundas garantías o cancelación previa de créditos |
| Más del 45% | Crítico (Menos del 55% libre) | Riesgo Extremo | Denegada: Riesgo inmediato de insolvencia y sobreendeudamiento |

5. Estrategias financieras para reducir tu ratio de endeudamiento
Si has calculado tu ratio y has descubierto que se encuentra por encima del 35% aconsejado, existen medidas concretas que te permitirán rebajar este porcentaje antes de solicitar nueva financiación.
1. Aplica el método Bola de Nieve o Avalancha para amortizar créditos
Dedica cualquier excedente de ahorro a amortizar anticipadamente las deudas de menor importe o las que apliquen un tipo de interés más elevado (como las tarjetas de crédito). Al eliminar completamente la cuota mensual de un pequeño préstamo personal, reducirás de inmediato el total de deuda recurrente que computa en tu ratio.
2. Agrupa o consolida tus deudas
Si mantienes varios préstamos personales y créditos al consumo dispersos con cuotas elevadas, reestructurar estas deudas mediante la reagrupación de préstamos permite unificar todos los pagos en una sola cuota mensual. Al alargar el plazo de amortización, la cuota resultante puede ser hasta un 40% o 50% inferior a la suma de las cuotas individuales, reduciendo automáticamente tu ratio de endeudamiento mensual (aunque a costa de pagar más intereses en el cómputo global).
3. Evita contratar financiación antes de pedir una hipoteca
Si tienes previsto comprar una vivienda en los próximos 12 a 24 meses, congela la contratación de cualquier financiación secundaria. Comprar un coche a plazos, fraccionar una compra tecnológica o utilizar tarjetas revolving meses antes de acudir al banco alterará negativamente tu perfil en la CIRBE y reducirá la cuantía de la hipoteca que te concederán.
4. Aumenta tus ingresos netos justificables
El ratio se compone de dos variables: deudas e ingresos. Si no es posible reducir las deudas a corto plazo, incrementar los ingresos recurrentes mediante una subida salarial, la consolidación de un segundo empleo o la percepción de rentas adicionales justificables (como un alquiler a tu favor) aumentará el denominador de la ecuación, haciendo descender el porcentaje final.
6. Preguntas frecuentes sobre el ratio de endeudamiento
Se calcula siempre sobre el sueldo neto, es decir, el dinero real que ingresas en tu cuenta bancaria tras descontar las retenciones del IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social. Los bancos no toman como referencia el salario bruto de la nómina porque ese dinero no está disponible de forma efectiva para el pago de las cuotas.
En operaciones con dos titulares, se suman los ingresos netos de ambos miembros de la pareja para obtener la base de ingresos conjunta. Del mismo modo, se suman todas las deudas individuales y compartidas que arrastre la pareja. La cuota de la hipoteca conjunta no deberá superar el 35% del total de ingresos netos sumados.
No. Si estás viviendo de alquiler pero vas a comprar una vivienda para trasladarte a ella de forma habitual, la cuota del alquiler actual se extinguirá al mudarte. Por tanto, el banco no sumará el alquiler a la cuota de la futura hipoteca, sino que sustituirá un importe por el otro dentro del cálculo de tu capacidad de pago.
Una tarjeta de crédito que no usas no genera una deuda, por lo que no suma al ratio de endeudamiento directo. Sin embargo, los departamentos de riesgo de algunos bancos observan el límite de crédito total concedido en las tarjetas (por ejemplo, una línea disponible de 5.000 €). Si el banco considera que podrías disponer de ese dinero en cualquier momento, podría pedirte reducir el límite o cancelar la tarjeta antes de autorizar la firma de la hipoteca.