Economía Circular: El modelo económico del futuro

Si echas la vista atrás a cómo consumíamos hace apenas una década, la diferencia con este 2026 es abismal. Vivimos en un mundo en el que cada vez es más evidente que nuestro modelo económico tiene fecha de caducidad, sea dentro de 20, 50 o 100 años. Por ello, toma especial importancia la necesidad de encontrar formas de reutilizar la misma molécula. Es de esto, precisamente, de lo que trata la Economía Circular.

No, no se trata simplemente de reciclaje pero con un nombre más sofisticado, sino de un cambio de paradigma total, que transformaría cómo se diseña tu teléfono móvil, tu vehículo o cómo pagas por la luz de tu casa.

Ya seas un ahorrador o un inversor, entender este concepto no es una cuestión de ética, que también, sino una necesidad de conocer cuáles serán los siguientes pasos del mundo financiero: Las empresas y países que no se vuelvan circulares sencillamente dejarán de ser competitivas debido al propio coste de los materiales.

Economía Circular, ¿qué es?

Economía Lineal vs Economía Circular

Durante el siglo XX hemos vivido una dictadura de la Economía Lineal. Extraer recursos, fabricar un producto, usarlo durante un corto periodo de tiempo y enviarlo al vertedero. Es un modelo económico que todos hemos podido intuir a través de fenómenos como la obsolescencia programada.

La Economía Lineal opera como si los recursos fueran infinitos, así como uno en el que se presupone que no hay ningún problema grave derivado de la gestión de los residuos.

Actualmente todos somos conscientes de que la Economía Lineal acabará colapsando de una forma u otra, la cuestión es simplemente cuándo.

En contraposición, la Economía Circular plantea un modelo que imite, en la medida de lo posible, a la naturaleza: un modelo en el que las hojas que caen en otoño sean el abono para la próxima generación de árboles, un modelo en el que las cosas duren todo lo que puedan durar, para que después se haya planeado (si existe) la forma de reutilizar sus componentes y materiales.

Las tres claves de la Economía Circular

Generalmente, cuando hablamos de Economía Circular se suele referenciar a los tres principios básicos establecidos por la Fundación Ellen MacArthur, especializada en economía circular y una eminencia dentro del sector industrial moderno.

  1. Eliminar residuos y contaminación desde el diseño: El 80% del impacto ambiental de un producto se decide en la mesa de diseño. Si diseñas un yogur con tres tipos de plásticos distintos pegados entre sí, estás creando un residuo. Si lo diseñas para que el envase sea monomaterial o retornable, estás haciendo economía circular.
  2. Mantener productos y materiales en uso: Aquí entran la reparación, la remanufactura y el mercado de segunda mano. Un taladro eléctrico medio se usa solo 13 minutos en toda su vida útil. ¿Tiene sentido que todos tengamos uno o sería más lógico un sistema en el que estas herramientas se compartan de forma organizada?
  3. Regenerar los sistemas naturales: No se trata solo de no dañar, sino de devolver valor a la naturaleza. Por ejemplo, convertir los residuos orgánicos de una ciudad en compost de alta calidad para recuperar suelos degradados.
Economía Lineal

Ciclos Biológicos y Ciclos Técnicos

Para entender el flujo de dinero en la Economía Circular, hay que distinguir entre los dos ciclos del sistema:

  • Ciclo biológico: Alimentos y materiales de base biológica, como la madera o el algodón. Estos componentes pueden volver fácilmente al sistema mediante procesos como el compostaje o la digestión anaeróbica, es decir, la descomposición por microorganismos en entornos privados de oxígeno, la cual resulta en compuestos como el biogas, que se puede utilizar como combustible.
  • Ciclo técnico: Materiales como metales, plásticos o componentes electrónicos, que no se consumen, sino que se usan. El objetivo aquí es mantenerlos en círculos cerrados de reutilización mediante programas de mantenimiento, redistribución y, como último recurso, el reciclaje.

¿Por qué es importante la Economía Circular para el consumidor?

La Economía Circular no es solo una forma de que las grandes corporaciones hagan más dinero, sino que se traduce en el día a día en una forma de ahorro y valor residual para los consumidores, aumentando su poder adquisitivo.

Un ejemplo de esto sería el Derecho a Reparar, un fenómeno respaldado por regulaciones europeas que, ya en 2026, obligan a que los dispositivos sean reparables.

Es mucho más inteligente a nivel económico comprar un producto que puedes arreglar por ti mismo, o al menos uno que pueda reparar el fabricante si lo deseas. Por desgracia, actualmente se siguen fabricando muchos dispositivos cuyo coste de reparación es más elevado que el de comprar uno nuevo, algo que las autoridades están intentando abordar.

Otro ejemplo sería el de los mercados de re-comercio, plataformas de segunda mano que antes eran informales y que ahora son gigantes tecnológicos, como en el caso de Back Market.

Por otro lado, la circularidad económica permitiría que se generen muchos más empleos que en el caso de la Economía Lineal, ya que reparar y reciclar requiere mano de obra local y especializada, mientras que la extracción de materias primas puede (y suele) estar automatizada y/o deslocalizada.

Preguntas Frecuentes

¿Es la Economía Circular lo mismo que reciclar?

Aunque están relacionadas, no. En la Economía Circular el reciclaje es la última opción, ya que reciclar consume muchísima energía y a menudo degrada la calidad del material. La Economía Circular apuesta por reducir, reutilizar, reparar, remanufacturar y reciclar, en ese orden de prioridades.

¿Los productos provenientes de la Economía Circular son más caros?

Inicialmente sí, pueden serlo. Sin embargo, si utilizamos conceptos como el Total Cost of Ownership (coste total de propiedad), se trata de productos muchísimo más baratos.

Esto es algo que podemos ver muy claramente con los coches. Un coche duradero de 30.000€, que resista 20 años de uso continuado sin averías graves, es mucho más rentable a la larga que un coche de 20.000€ que solo te dure 10 años y además acarree costosas averías durante esos 10 años.

¿Cómo puedo diferenciar entre una empresa que aplica la Economía Circular y una que hace Greenwashing?

El Greenwashing («Lavado Verde) está a la orden del día, ya que para muchas empresas es muy rentable aparentar ser ecológicos sin serlo realmente. Lo recomendable es analizar su modelo de negocio y no su publicidad.

Si ves que la empresa tiene servicios de reparación, programas de recogida de productos antiguos para darles una segunda vida, etc., son buenas señales. Si simplemente ves que anuncian utilizar plásticos reciclados mientras se comportan como el resto de empresas del sector, probablemente se trate de Greenwashing.

¿Qué impacto tendría este modelo económico en el cambio climático?

Se estima que las energías renovables solo podrían reducir las emisiones globales al 55% de las emisiones actuales. El otro 45% de las emisiones contaminantes provienen de la forma en la que fabricamos y usamos los productos. Si no se cambia la forma en la que se diseñan las mercancías, la contaminación continuará por encima de los niveles recomendados.

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Escrito por:

Autor Fernando

Fernando

Financiar24

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